Cuando un vehículo acude a la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), uno de los aspectos que más preocupa a los conductores es el resultado final de la revisión. Sin embargo, más allá de obtener un resultado favorable o desfavorable, existe un proceso técnico mediante el cual los inspectores clasifican los defectos detectados en diferentes categorías: leves, graves o muy graves.
Muchas personas creen que esta clasificación depende exclusivamente del criterio personal del inspector, pero la realidad es muy diferente. Los técnicos siguen una normativa específica y unos procedimientos claramente definidos que determinan cómo debe calificarse cada anomalía encontrada durante la inspección.
Comprender cómo funciona esta clasificación ayuda a interpretar mejor el informe de la ITV y a entender por qué algunos problemas permiten circular mientras que otros obligan a reparar el vehículo de forma inmediata.

La importancia de clasificar correctamente los defectos
Un sistema orientado a la seguridad
La principal finalidad de la ITV es garantizar que los vehículos que circulan por las vías públicas cumplen unos niveles mínimos de seguridad y protección medioambiental.
Por ello, cuando se detecta una anomalía, no basta con señalar su existencia. También es necesario valorar el riesgo que representa.
No todos los defectos tienen la misma gravedad
Una bombilla fundida en determinadas circunstancias no implica el mismo peligro que un fallo importante en el sistema de frenos. Del mismo modo, una pequeña fuga de aceite no tiene las mismas consecuencias que una pérdida importante de líquido de frenos.
Por esta razón, la normativa establece diferentes categorías.
Qué es un defecto leve
Definición general
Un defecto leve es una anomalía que no afecta de forma significativa a la seguridad del vehículo, a la de sus ocupantes ni al medio ambiente.
El vehículo puede seguir circulando y la ITV suele resultar favorable.
Ejemplos habituales
Entre los defectos leves más frecuentes encontramos:
- Pequeños desgastes de elementos no críticos.
- Ligeras pérdidas de fluidos sin goteo.
- Pequeñas deficiencias estéticas.
- Determinadas anomalías de escasa relevancia funcional.
Obligación de reparación
Aunque el resultado sea favorable, el propietario debe corregir estos defectos lo antes posible para evitar que evolucionen hacia problemas más importantes.
Qué es un defecto grave
Cuando la seguridad empieza a verse comprometida
Los defectos graves son aquellos que afectan de forma significativa a la seguridad vial, al medio ambiente o al cumplimiento de los requisitos técnicos del vehículo.
Cuando se detecta uno o varios defectos graves, el resultado de la ITV es desfavorable.
Consecuencias para el conductor
En este caso:
- El vehículo debe ser reparado.
- Es necesario volver a pasar una inspección.
- Solo puede circular para dirigirse al taller o a una nueva inspección, según la normativa aplicable.
Ejemplos frecuentes
Algunos defectos graves son:
- Frenos con eficacia insuficiente.
- Neumáticos en mal estado.
- Holguras importantes en la dirección.
- Luces obligatorias que no funcionan.
- Emisiones contaminantes fuera de los límites permitidos.
Qué es un defecto muy grave
Riesgo inmediato
Los defectos muy graves representan un peligro directo e inmediato para la seguridad vial.
En estos casos, el vehículo no debería seguir circulando debido al elevado riesgo que supone.
Inmovilización del vehículo
Cuando se detecta un defecto muy grave, la ITV puede determinar la inmovilización del vehículo hasta que se subsane el problema.
Situaciones que pueden generar esta clasificación
Algunos ejemplos son:
- Riesgo evidente de desprendimiento de componentes.
- Fallos extremadamente graves en los frenos.
- Deficiencias estructurales severas.
- Problemas que comprometen de forma inmediata el control del vehículo.
En qué se basan los inspectores para decidir
Manual de Procedimiento de Inspección
Los inspectores no toman decisiones de forma arbitraria. Existe un Manual de Procedimiento que establece cómo debe evaluarse cada elemento del vehículo.
Este documento detalla:
- Qué se debe revisar.
- Cómo debe realizarse la comprobación.
- Qué categoría corresponde a cada defecto.
Aplicación uniforme de los criterios
El objetivo es que dos vehículos con el mismo problema obtengan una valoración similar independientemente de la estación ITV donde realicen la inspección.
Formación técnica especializada
Los inspectores reciben formación específica para interpretar correctamente la normativa y aplicar los criterios establecidos.
Factores que influyen en la clasificación
Grado de deterioro
No es lo mismo una pieza ligeramente desgastada que una completamente deteriorada.
Riesgo para la circulación
Cuanto mayor sea la probabilidad de accidente o avería, más severa será la clasificación.
Impacto medioambiental
Las emisiones contaminantes o las fugas importantes también influyen en la valoración.
Estado general del sistema afectado
En ocasiones, varios defectos menores en un mismo sistema pueden aumentar la gravedad de la situación.
Qué hacer si no entiendes la clasificación
Solicitar aclaraciones
Si tienes dudas sobre el resultado obtenido, puedes pedir al inspector que te explique el motivo de la calificación.
Revisar el informe
El informe de inspección incluye información detallada sobre los defectos detectados y su categoría correspondiente.
Acudir a un taller especializado
Un profesional podrá valorar la reparación necesaria y ayudarte a preparar el vehículo para una nueva inspección si fuese necesario.
Conclusión
La clasificación de los defectos en leves, graves o muy graves no depende de opiniones personales, sino de criterios técnicos establecidos por la normativa vigente. Los inspectores aplican procedimientos definidos para evaluar cada anomalía en función de su impacto sobre la seguridad vial, el medio ambiente y el correcto funcionamiento del vehículo.
Comprender estas categorías permite interpretar mejor los resultados de la inspección y actuar con mayor rapidez ante cualquier incidencia detectada. Si deseas consultar más información sobre revisiones, documentación y aspectos relacionados con la inspección técnica, puedes visitar la ITV de Valencia.
Pablo Serrano: Técnico en ITV y control del estado del vehículo
Soy Pablo Serrano, técnico especializado en inspecciones ITV y control del estado del vehículo. A lo largo de mi experiencia he trabajado revisando los sistemas clave de seguridad y emisiones, ayudando a conductores a preparar su coche antes de la inspección.
