Las pequeñas pérdidas de aceite o líquido en el motor son una de las situaciones más habituales en vehículos con algunos años de uso. Muchos conductores conviven con manchas leves en el suelo del garaje sin darles mayor importancia, pero cuando llega el momento de pasar la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), surge la duda: ¿pueden estas pequeñas fugas provocar un resultado desfavorable?
La respuesta depende del tipo de fuga, su localización y, sobre todo, de si representa un riesgo para la seguridad del vehículo o para el medio ambiente. No todas las pérdidas son consideradas igual por los inspectores, y existe un margen de tolerancia en determinados casos.

Qué papel juegan las juntas del motor
Elementos clave para la estanqueidad
Las juntas del motor son componentes diseñados para evitar fugas entre las distintas partes del bloque motor y otros sistemas del vehículo. Su función es garantizar la estanqueidad de:
- Aceite del motor.
- Líquido refrigerante.
- Gases de combustión en algunos casos.
Con el paso del tiempo, estas juntas pueden deteriorarse debido a la temperatura, la presión y el desgaste natural.
Desgaste progresivo
En vehículos con muchos kilómetros es normal que aparezcan pequeñas pérdidas en zonas concretas, como la tapa de balancines, el cárter o las juntas auxiliares.
Qué detecta la ITV en relación con las fugas
Inspección visual del motor
Durante la inspección, los técnicos revisan visualmente el estado del motor en busca de:
- Fugas activas de aceite.
- Restos de líquido refrigerante.
- Acumulación excesiva de suciedad aceitosa.
- Goteos visibles en la zona inferior del vehículo.
No se trata de una inspección mecánica profunda, pero sí de una evaluación del estado general.
Evaluación del riesgo
Lo más importante no es solo la existencia de una fuga, sino su gravedad y sus posibles consecuencias.
Qué nivel de tolerancia existe en la ITV
Pequeñas sudoraciones de aceite
En muchos vehículos es habitual observar lo que se denomina “sudoración”, es decir, una ligera presencia de aceite sin goteo activo.
Este tipo de situación:
- Suele considerarse normal.
- No implica necesariamente un defecto.
- No suele afectar al resultado de la ITV.
Fugas leves sin goteo
Si existe una pequeña pérdida que no llega a gotear de forma constante, puede ser anotada como defecto leve, especialmente si no compromete la seguridad ni el funcionamiento del vehículo.
Fugas activas
Cuando la fuga es evidente y produce goteo continuo, la situación cambia.
En estos casos:
- Puede considerarse defecto grave.
- Puede afectar a otros componentes.
- Puede suponer riesgo ambiental.
Cuándo una fuga se convierte en un problema en la ITV
Riesgo de incendio o contacto con partes calientes
Las fugas de aceite que caen sobre elementos calientes del motor pueden generar riesgo de incendio. Este es uno de los motivos por los que la ITV puede calificar el defecto como grave.
Pérdida de niveles importantes
Si la fuga implica una pérdida significativa de aceite o refrigerante, puede comprometer el funcionamiento del motor.
Contaminación del medio ambiente
Las pérdidas excesivas también tienen impacto ambiental, lo que es tenido en cuenta durante la inspección.
Zonas más vigiladas por los inspectores
Parte inferior del motor
Es la zona donde más fácilmente se detectan goteos o acumulaciones de líquido.
Juntas visibles
Las juntas de tapa de balancines, cárter y filtro de aceite son puntos habituales de revisión.
Sistema de refrigeración
Las fugas de líquido refrigerante también son especialmente importantes, ya que pueden provocar sobrecalentamiento del motor.
Cómo actuar antes de acudir a la ITV
Revisión previa del vehículo
Antes de la inspección, es recomendable comprobar si existen manchas recientes debajo del coche o restos visibles de aceite en el motor.
Mantenimiento preventivo
En muchos casos, una simple sustitución de una junta puede evitar problemas mayores.
Limpieza del motor
Un motor excesivamente sucio puede dificultar la detección del origen de una fuga, por lo que una limpieza previa puede ser útil.
Qué hacer si detectan una fuga en la ITV
Si durante la inspección se detecta una pérdida, el resultado dependerá de su gravedad. En caso de defecto leve, bastará con corregirlo y volver a presentar el vehículo si es necesario. Si es grave, será obligatorio repararlo antes de obtener la inspección favorable.
Para más información sobre revisiones y documentación del vehículo, puedes consultar la ITV de Valencia.
Conclusión
Las pequeñas pérdidas en las juntas del motor no siempre suponen un problema en la ITV, ya que existe cierta tolerancia hacia la sudoración leve o fugas mínimas sin goteo activo. Sin embargo, cuando la pérdida es constante, visible o supone un riesgo para la seguridad o el medio ambiente, puede convertirse en un motivo de rechazo.
Mantener un buen estado del motor y revisar las juntas de forma periódica es la mejor forma de evitar sorpresas durante la inspección y garantizar un funcionamiento seguro del vehículo.
Pablo Serrano: Técnico en ITV y control del estado del vehículo
Soy Pablo Serrano, técnico especializado en inspecciones ITV y control del estado del vehículo. A lo largo de mi experiencia he trabajado revisando los sistemas clave de seguridad y emisiones, ayudando a conductores a preparar su coche antes de la inspección.
